26.10.16

Econocimiento

Eroica, 1987 (Basquiat)

Soy tu regalo (un libro, me habrás adivinado mientras me leías).

Decía (porque se borró, como viene siendo habitual por las nevadas) que era sólo el preludio del amor y el final de toda mi vida. ¿Se llega a "la (otra" desde la) orilla?

Con lo bonito que era eso del final. Y lo de la otra (esta orilla). Buenas noches con nieve y viento.

Te echo tontísima de menos. Te amo demasiado copo, porque tengo frío.

La muerte es una ilusión, me susurra el éxtasis.

Si la pequeña muerte es así imagina cómo será la gran muerte. No existe.

Eres mi amor. Siento que es un milagro (lo mismo que sienten todos cuando están / son agradecidos).

Tengo mucho sueño. Si no consigo soñar pronto...

Resumido mucho. Ni se sabe.

Siempre debería ser así (sin "para").

(tu nombre-cito aquí, hermoso será poder ser libro de presumir de ti).

Ser tú mismo es requisito fundamental para el verdadero amor. Pero es un requisito con el que quizá haya que nacer (se puede nacer tarde).

He sido muy feliz sin vida de ningún tipo (en Torrelavega, en Madrid, en San Francisco, en París y en Nueva York). El libro que escribía era el de mi vida pero no lo sabía. Igual no vuelvo nunca a estar sola. Pero viva puedo amar.

Nada de esto quiere decir que sea fácil. Muy al contrario. Me besas y lo sabes, como yo a ti. No me caso para cansarme, me canso para volar. Como le decía Yvette Chauviré a su alumna Aurélie Dupont, "cuando te cansas es cuando empiezas a mejorar".

Volví a soñar con mi padre gravemente enfermo. Quizá los muertos también crean que van a morir.

Si los muertos hablaran. No tendrían nada que decir. Para lo que hay que ver.

Besos de reconocimiento.

Muerto sólo hay uno: mi corazón.

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