14.12.15

Un caballo

Estaba entre los ruidos,
herido,
malherido,
inmóvil,
en silencio,
hincado ante la tarde,
ante lo inevitable,
las venas adheridas
al espanto,
al asfalto,
con sus crenchas caídas,
con sus ojos de santo,
todo, todo desnudo,
casi azul, de tan blanco.
(Oliverio Girondo)

1 comentario:

Elise Plain dijo...

Los dos últimos versos del poema, que quité porque quise (y no por capricho) son:

Hablaban de un caballo.

Yo creo que era un ángel.