20.2.15

Té y abrazo

Dios canta 
subido en una silla 
y nosotros 
debajo de la mesa

1 comentario:

José A. García dijo...

Los mejores recuerdos no tienen por qué ser lo más interesantes también... Y debajo de las mesas siempre ocurren cosas extrañas...

Saludos

J.