13.6.14

Esto es una floristería, que diga, una papelería

La certeza o la cereza, ¿con cuál quedarse? Yo deseo tener las dos. 

decía Gumucio el otro día que el matrimonio y el amor son dos cosas distintas y entonces yo me pregunto, ¿dónde se encuentra el amor, en la literatura? siempre he creído que hay que llevar la literatura a la vida y la vida a la literatura y yo sigo que( )riendo casarme por amor. 

tengo un problema de siempre, y es creer que la poesía no es literatura, lo que tal vez explique que no me guste la literatura la mayoría de veces, que yo siempre elija la poesía por encima de todo, como si hubiera que elegir (ver cereza, arriba).

la próxima vez que nos veamos no seremos tan jóvenes, pero si le damos la vuelta a todas las casas entonces lo seremos.

mi nuevo Twitter*: me quedé sin papel, se agotó el cuaderno viejo (se llenó de hojas, que primero sólo había palabras).

*cuya dirección es casi un secreto


Imperfect is perfectly fine, as in "Man's Favorite Sport?" (Howard Hawks, 1964)

12.6.14

El libro tachado

Voy a intentar decir algo sobre este libro, pero no creo que me sea posible. Cuando algo te gusta mucho temes exponerte demasiado. Cuando te gusta poco o nada no existe ese temor y además es probable que la moderación goce de mejor crédito que lo otro, el embeleso o lo que sea que igual no dejan de ser imaginarios, pero sinceros, ante una obra que si es buena (y esta es imprescindible) siempre es mucho más de lo que tú puedas contar de ella. Lo que experimentas ante un gran libro no deja de ser parte de un momento vital muy tuyo, que nunca es completo, que nunca es completamente compartido ni tan tuyo, si es verdad eso de que no está completo ni completamente compartido, una lluvia suave que humedece, nada más, pero esa es ya mucha humedad para ti sola y la voz que te habla desde dentro y por eso necesitas todas las veces, todas las voces. 

Este es un libro bellísimo sobre el ahora que también es una declaración de amor profundo hacia la literatura y quién sabe si un pedido de ayuda o grito personal. Es un agradecimiento a lo que existe, a lo que ha existido, ¿a lo que existirá?, lleno de erudición, sentido del humor y encanto.

Quizá sea bello no poder decir nada o quedarse callado ante un libro que trata sobre lo que trata. Es revelador y sin duda un bello triunfo de la obra. Esta nos dice: reflexiona. Sospecho no obstante que inspirará conversaciones necesarias por no silenciosas. 

Con los libros de este autor y con este en particular me entran ganas de leer más, de viajar más, de vivir más, de amar más y de autodestruirme menos. Por algo será. Quizá la calidad del material, su calor y su frío, lo bien escrito que está y, nuevamente, mi ya propia y por tanto vieja situación personal, que me hace interesarme por el tipo de revelaciones que trabajos como este traen hacia la luz.

Están los tiempos oscuros e inciertos pero todos esperamos que este autor (no digo su nombre por poesía o capricho y sobre todo por pudor) nos acompañe un rato más.

¿Por qué digo todo esto? Porque leí y no pude parar de leer, pero terminó.