17.5.14

Extraño hasta tu ausencia

Todos estamos sobrevalorados.

Nuevecito viene de nueve.

Es un regalo en toda regla que el final esté tan cerca del principio.

Quédate tú el libro, ya me quedo yo la rosa.

¿Eres con la poesía? ¿No? Yo sí.

Brevedad para conquistar la brevedad.

Escribo porque no puedo ser flor.

La vida dura lo que dura el olvido.

Si la vida es breve, por algo será.

Earth is our little everything/something.

No el poema, sino su ausencia. A eso asistimos como vivos.

Un abrazo fuerte como la penicilina (necesito tanto abrazar como ser abrazada: ir al bosque).

Entre el gusano y la mariposa está el hombre, que no se reconoce ni gusano ni mariposa.

La noche es oscura para que el sueño la ilumine.

La verdad no es comprensible con palabras. Se siente lo que no. Se sabe lo que sí es.

Nada tan relajante como escuchar a Pink Floyd con la ventana abierta. ¿Qué volará hacia dentro? ¿Y hacia fuera?

A veces hay que bailar sin música, y a veces -sólo a veces- solo.

Si todos hiciéramos lo que podemos el mundo no estaría tan mal.

Apaguemos el ruido (por ejemplo el televisor y las conversaciones inútiles). La salud, también, es música.

Ana Gorría es estrella militante, sutil conquistadora de un universo.

Estoy enferma de error y de horror. Está por ver si esta será la enfermedad que me cure, o también me habré equivocado de mal.

Quiero hacer algo con mi vida, pero también que la vida me haga. Soy joven, pero vieja, en un mundo que exige todo respuestas.

Ya hasta creo en Dios (o en mí misma). La verdad y la mentira se parecen.

Mi ego dice que tengo que hacer algo con mi vida, mi alma se contenta con existir.

Mi soledad está tibia.



Detalle de carta enviada por Julio Cortázar
a Alejandra Pizarnik e incluida en Cortázar,
Julio. Cartas 1964-1968, editorial Alfaguara.


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