12.12.13

En ocasiones veo muertos

En ocasiones no queda más remedio que volver a leer, al menos parcialmente, tu propia "obra", bien porque te piden poemas, bien porque tienes una lectura... Es lo que me ocurrió hace unos días. Para mi sorpresa me di cuenta de algo que no había sido capaz de ver antes: un fallo dentro de la edición de Pan para la princesa. Soy celosísima de estas cosas, una maniaca, porque es importante que al leerlo suene bien y un detalle como este puede fastidiarlo todo. No sé cómo pude no verlo, con la de veces que revisé las pruebas previas a la entrada del libro en imprenta. Supongo que casi ningún libro se libra de estos pequeños errores que sólo el autor reconoce. He decidido publicar aquí el fragmento donde ese penúltimo verso debía terminar con la palabra "tocan" (no con "hospitales"). 

madrugamos mucho y nos encontramos con un día de cielo azul. Sasha me dice 
que estoy muy guapa ese día. dieciocho. comemos en el Nina. nunca llevamos 
reserva pero siempre encontramos mesa volvemos a mi cuarto. miramos a la 
calle Fuencarral a Madrid al cielo alto le pido que abra los brazos. le enseñé a 
abrazarse a los árboles. me contó que no sabía 
lo que era amar. digo palabras para no olvidar. "perdóname, querida perrita". 
manto. banjo. hogar. wrist. estamos en mi cama. él vestido, yo desnuda, él encima, 
yo debajo, él sin saber, yo a punto de saber, el sol a punto de entrar por la 
ventana, el mar muy azul 
tesoro. open. tear. páramo. no silencies los harapos. los sapos, sí, quieren 
turetrato. este es el país de las ranas y en los hospitales tocan 
pese a la timidez al temblor a 

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