28.10.13

Skaldina

Las lilas están bien. Mi padre me llama desde el jardín. Me dice que ha venido Skaldina. En la cocina está Lara con el pelo dispuesto de tal manera que no se le ve bien la cara. Me asusto pensando que es Skaldina hasta que Lara se echa a reír y la veo (y la oigo). Se ha rizado el pelo, de ahí el parecido. 

OTRO DÍA DE VERANO voy a bañarme con China. Vamos a la playa de Luis. La llaman así porque en una casa cercana vive alguien llamado Luis. La marea está como a mí me gusta. Las algas forman un pasadizo y me hacen cosquillas, pero sólo un poco, mayormente no las toco,  están sólo están por los bordes. No hay olas. Estamos en la zona sin rocas. China quiere acercarse más a mí. Me da pequeños arañazos. Tengo que volver hacia la orilla. 

Sólo estoy en el balcón pero puedo sentir mi propia mortalidad. Lo que siento con el actual verano es que se ha terminado de la misma manera que mi infancia, sin que yo lo haya disfrutado.

Todo es tan bello que deseo seguir viva, eso siento.

Los pequeños arañazos.

Casi no tengo recuerdos de mi época de rubia. Me hice rubia porque pensaba que eso me haría feliz. Y era cierto. Quizá la felicidad no se pueda recordar. Cuando pienso en los pequeños arañazos, lloro.

Me traen a Rayuela. No se sabe muy bien de dónde sale. Yo prefería un gato de color gris azulado. La llamo Rayuela por la canción de Gotan Project que está sonando. Más tarde me doy cuenta de que tiene el pelo del mismo color que mi perra China. 

Rubia o no, me saldrá pelo blanco.  A la rayuela se juega con la china. Las rocas son la infancia del lenguaje.

Cuando el verano termine de redactar su historia azul de siempre, el mar se arrugará como la piel cuando se ha mojado mucho.

(Oksana Skaldina era una gimnasta rubia, famosa porque durante la ceremonia de entrega de medallas de los Juegos Olímpicos de Barcelona, donde fue bronce, no dio la mano a Carolina Pascual, plata, lo que se consideró un comportamiento claramente antideportivo. Todos recuerdan ese campeonato, además, porque a María Petrova se le rompió el maillot durante el ejercicio de aro. Oksana Skaldina fue a esos juegos como campeona del mundo, pero según dicen le arrebató injustamente la plaza a otra gimnasta rubia, Oksana Kostina. También se cuenta que, para adelgazar, Skaldina pasaba los días en la cama y tomaba muchas aspirinas. En alguna entrevista Skaldina ha reconocido que tiene mal genio. Skaldina tiene cara de brujita, eso es todo). 

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