23.7.13

es-tan-do

Como si el verano no le perteneciera, ni ningún ave; gris, como perteneciente al viento, la niebla, las plantas, o los planetas. (Por eso compraba vestidos de colores vivos).

Ya no estoy en el vientre de mi madre, pero sigo en el útero cósmico.

I want to fly. Through me. 

Mi tela de araña de olvido es una buena definición del amor.

Se compra la sensación de seguridad. Poseer algo nos proporciona esa sensación por un rato no lo bastante largo. El amanecer es corto. La belleza no se puede comprar. El cuerpo no es lo bastante nuestro porque resulta que es infinito. 

Se posee un cuerpo de flor pero se es entre la mañana una solitaria abeja.

Con esto quiero decir (breve): para ser, se es. 

El infinito me dice que ha parado de llover.

Amo como en secreto. Quiero volar.

La presencia poderosa del mundo, del arte, espera que yo no espere. 

Cuándo es nunca.

Nunca es ahora.

Ahora y tú, lo mismo.

Lo mismo salgo a mojarme un rato.

Naufragar, lo haré vestida. 

La quintaesencia del cielo: la habitación donde viniste al mundo.

No podía decir que no a la alegría de ahí que abriera la puerta también a la tristeza.

Sentir que se pierde la vida. Y, esto será sin duda así, morir después (¿de haber vivido?). Como el cielo que acompaña (¿y que existe?).  

No comprender es la esencia de estar vivo, y morir es recordar una melodía olvidada.





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