20.6.13

Citas maravillosas de Antonio Porchia





No me hables. Quiero estar contigo.

Quien dice la verdad, casi no dice nada.

Creen que moverse es vivir. Y se mueven, no para vivir. Se mueven para creer que viven. 

Se daba a todos sin seguir a nadie. Y en aquel mundo, donde casi todos siguen a todos sin darse a nadie.

La verdad tiene muy pocos amigos y los muy pocos amigos que tiene son suicidas.

Un corazón grande se llena con poco. 

Si no levantas los ojos creerás que eres el punto más alto. 

Herir al corazón es crearlo.

Porque crees que me has comprendido has dejado de comprenderme.

Un alma santa no nace de un paraíso: nace de un infierno.

Quien ama sabiendo por qué ama, no ama.

Si yo te diera la vida, ¿qué podría darte?

Tú crees que me matas. Yo creo que te suicidas.

Dirán que andas por un camino equivocado si andas por tu camino.

Mi pobreza no es total: falto yo.

En un alma llena cabe todo y en un alma vacía no cabe nada. ¡Quién comprende!

Cuando tú y la verdad me hablan, no escucho a la verdad. Te escucho a ti.

Algunas cosas se hacen tan nuestras que las olvidamos.

Quien te quiere, si te quisiera solamente a ti, no podría quererte, porque no sabría como a quién ni como a qué quererte. 

Vengo de morirme, no de haber nacido. De haber nacido me voy.

Y si no pudiera alejarme de mí, no podría acercarme a nadie, a nada. Ni a mí. 

Se vive con la esperanza de llegar a ser un recuerdo.





Yokayama Taikan: Monte Fuji



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