7.11.12

Yo, yo, yo*


Se escribe un libro cuando hay algo que quieres guardar en una cajita. Ahora mismo no hay nada así. En cuanto al blog, es una escuela donde yo soy la alumna y la profesora. Si un libro es una especie de no, no, no (y hay que ser fuerte para llevar a cabo semejante ejercicio de delimitación y subsecuente omisión y salto) un blog es algo como sí, sí, sí. He de reconocer que a menudo me avergüenzo del blog, de la misma manera que me avergüenzo a veces de mí misma. Mi ego querría mostrar sólo la parte que cree que va a gustar y ser aceptada. Pero, nuevamente, no creé ese espacio con ese fin.

Como es mi blog, puedo hacerme preguntas y tratar de responderlas, y todo queda en casa. No sé bien de qué trata Pan para la princesa, no podría decirlo. Lo escribí con una sensación en mente. Era esa sensación lo que quería almacenar en sus páginas. Por eso, cuando he dicho que mis mayores influencias a la hora de escribir no son literarias sino de artistas como Paul Cézanne, lo decía en serio. Cuando Cézanne dice eso de que él tenía una sensación y de que Gauguin se la había robado, y se la había llevado a la Martinica, me está causando una gran impresión. ¿Cómo puede robarse una sensación? Pues bien, he comprobado que se hace, que se roba de aquí y de allá. Pan para la princesa no fue sino el intento de plasmar una sensación (todo lo pura que puede ser una sensación fragmentada), probablemente robada, que no podía reducir a una palabra ni a un poema, por lo que tuve que decantarme por la opción de escribir un libro entero y hacerlo de la manera más abstracta posible. Por abstracta entiendo probablemente pura. Por puro entiendo seguramente primigenio.

En cuanto a Tortuga Lucecita, poco puedo añadir a lo ya expuesto. En el psicoanális, el reto consistía en hablar, tan difícil me resultaba ese aparente acto simple. Me di cuenta de que estaba aprendiendo a hablar. Y sabía que el esfuerzo me haría un poco más libre. Aquí algo estoy aprendiendo, también, pero no sé qué es exactamente ni adónde me llevará, y si lo supiera no escribiría. Algo aspiro a expresar, e intuyo que tendrá que ver con eso de ser más libre. Una suerte de revelación. Una revelación de suerte.


2 comentarios:

Emily dijo...

La transformación es un tema perfecto

:*

Elise Plain dijo...

lo es... xx