16.11.12

Gorría


Thaddäus Helbling


¿No es acaso mágico el parecido entre la expresión facial de Mozart y la de nuestra querida poeta e intelectual (la presento así, mas no debiera definirla) Ana Gorría? Espero que a ella no le molesten estas cosas que digo. Pero creo que Ana está más allá de todo eso. Me gustaría expresar aquí lo que siento, públicamente, y dejar constancia de que Ana Gorría me parece terriblemente hermosa. Tiene también algo de Louise Bourgeois (el luto). Decía que Ana Gorría era bella, muy bella, terriblemente oscura y clara como una pastora que hace tiempo que perdió la costumbre de hablar (puedo imaginarla perfectamente en silencio siempre). Su poesía es el reflejo de su propio ser, un ser que parece no existir, que parece que se va a esfumar. Creo que no se puede ser más delicado ni más fugaz. Su poesía, que no es exactamente suya pero que le corresponde netamente, es luz hecha materia, con todas las sombras. No es casual, me parece, que mientras escribo estas líneas esté escuchando El rapto en el serrallo. Hoy me he acordado de Ana y ahora estoy escuchando a Mozart y me he topado con este cuadro y me recuerda a Ana. No sólo la expresión de Mozart me recuerda a la suya sino también algo en lo desarmado del cuerpo (por mucho que no pierda la armonía, se intuye una ternura sin materia). Igual alucino, pero y qué. Ella es hermosa. 

1 comentario:

camara deniebla dijo...

Gracias Elise.Yo (casi) siempre estoy callada.Besos.