28.11.12

Primero es abril

La mayor felicidad, después de la de amar, es la de confesar nuestro amor. 
Alejandro Jodorowsky (Twitter, 28 de noviembre, luna llena)


Está todo por hacer. No se puede saber todo, pero se puede conocer. Dios es la vida. El misterio del amor es un misterio mayor que el de la muerte.  ¿Qué nos empuja a seguir vivos?

la alegría nos empuja a seguir vivos


La privilegiada memoria de los últimos poetas (los primeros de este siglo todavía joven) da un salto hacia el futuro y la paz y la (femenino). Este es el siglo de la mujer, del amor y de la libertad (y de la bondad). De la ecología también (de nuevo un arte femenino, como el cuidado del hogar, el bordado y la esperanza). David Meza por ejemplo, recientemente publicado por El Gaviero. Para mí con más desacierto que fortuna en su primer libropero ahí está, su libro que es como un dibujo hecho por un niño que como tal es un artista aunque el dibujo se haga un poco largo y pleonástico (unas 100 páginas de entusiasmo). El sueño de Visnu me resultó por momentos ilusorio y vano (como una modelo muy flaca de hermosa nariz y cejas de ensueño que nada dice salvo "gracias") y no podría alimentarme sólo de bombones, por mucho que sean de calidad o diabólicos (en el mejor de los casos): necesito una buena sopa. Como el libro (primera entrega de una trilogía en preparación) está encantando a los colegas de varios de los blogs que leo, no me siento del todo mal vertiendo una pequeña crítica que, eso sí, abandono ante los versos que sin duda sí me gustaron del libro de Meza. Crítica que no cesaré en abandonar cada vez más. Me alegra saber que los poetas (y Meza es uno de ellos y todavía no ha nacido su estrella) se han vuelto hermosos ángeles, una vez más y para siempre, que quieren ser anónimos, que quieren devolverle al mundo su belleza.

la poesía, la ciencia, la filosofía, la religión, el uni-verso. (en el acto distraído de preguntar encontrarás la respuesta que no buscabas).

no vas al bosque, estás en él

***

La vida está a punto de tornarse de colores. Es el futuro en los pies de la tortuga, el momento de enseñar la nuca

saber menos para conocer más 


24.11.12

Lightly


Y suavemente te roza una antigua piedra 
Georg Trakl

Tiempo antes de la publicación de este blog, tiempo antes de conocer a la Lucecita de Óscar Pirot, tiempo antes de que Óscar me trajera de México una tortuguita, tiempo antes de conocer a Óscar, me encontré, en la bitácora de Ana Gorría, Cámara de Niebla, este poema que, creo, ha venido empujándome hasta este silencio de ahora:

Piedra
Tal vez en el interior de una piedra
hay luz
tal vez una piedra
es una tortuga budista.
ÓSCAR PIROT de Bestimenta, Papel de Fumar Ediciones, La Tabacalera, Madrid

23.11.12

yo oh yo sí




tal vez

al pasar el sol verde por tu fina frente de musg 
oh 

me tengas en ti.






16.11.12

Gorría


Thaddäus Helbling


¿No es acaso mágico el parecido entre la expresión facial de Mozart y la de nuestra querida poeta e intelectual (la presento así, mas no debiera definirla) Ana Gorría? Espero que a ella no le molesten estas cosas que digo. Pero creo que Ana está más allá de todo eso. Me gustaría expresar aquí lo que siento, públicamente, y dejar constancia de que Ana Gorría me parece terriblemente hermosa. Tiene también algo de Louise Bourgeois (el luto). Decía que Ana Gorría era bella, muy bella, terriblemente oscura y clara como una pastora que hace tiempo que perdió la costumbre de hablar (puedo imaginarla perfectamente en silencio siempre). Su poesía es el reflejo de su propio ser, un ser que parece no existir, que parece que se va a esfumar. Creo que no se puede ser más delicado ni más fugaz. Su poesía, que no es exactamente suya pero que le corresponde netamente, es luz hecha materia, con todas las sombras. No es casual, me parece, que mientras escribo estas líneas esté escuchando El rapto en el serrallo. Hoy me he acordado de Ana y ahora estoy escuchando a Mozart y me he topado con este cuadro y me recuerda a Ana. No sólo la expresión de Mozart me recuerda a la suya sino también algo en lo desarmado del cuerpo (por mucho que no pierda la armonía, se intuye una ternura sin materia). Igual alucino, pero y qué. Ella es hermosa. 

15.11.12

60 años de diferencia

He encontrado una cajita con programas de obras de teatro, ballets y conciertos memorables. Por ejemplo:

-American Ballet Theatre, Metropolitan Opera House Lincoln Center: Giselle. Con Nina Ananiahvili.  (12 de Junio de 2009)

Las bailarinas no tendrían que retirarse. ¡Es demasiado triste! Alicia Alonso bailó hasta que ya no pudo bailar más (y dijo cuando fue preguntada que seguía bailando por dentro). Maya Plisetskaya no ha llegado a colgar las zapatillas, no así Nina Ananiashvili, la mejor bailarina que yo he visto bailar en vivo, precisamente en la temporada de su retirada. 

En Mozartiana, junto a Ángel Corella, me llevé la impresión de mi vida: una intérprete que era la musicalidad encarnada. Así que me las ingenié como pude y conseguí una entrada para ver otra vez a Nina, en Giselle. Giselle debe ser el ballet más hermoso que existe. El segundo acto es una cumbre del romanticismo. Con coreografía de Jean Coralli y Jules Perrot y música de Adolphe Adam, se estrenó por primera vez en París en 1841. La versión que suele representarse, no obstante, es la de Marius Petipa, quien introdujo algunos cambios en la coreografía inicial.

Nunca se me olvidará un detalle de esta actuación: los dos protagonistas sufrieron un pequeño traspiés. El de Nina llegó en los instantes finales de su actuación, cuando ya el teatro tragaba saliva y apenas respiraba y creo que las lágrimas de unos y otros confluían en un secreto río en la tramoya. El susto que nos dio la volvió algo más humana justo en el momento del adiós definitivo como Giselle y como artista. Fue el azar culminando su trance de luz.


Ananiashvili en Giselle

-San Francisco Ballet, Palacio de Festivales de Cantabria: In the night. Con Lucía Lacarra. (27 de agosto de 2001)

Una bailarina de ensueño, Lucía Lacarra (¿la mejor artista nacida en España hacia finales del S.XX?), bailando Chopin, bailando Jerome Robbins. Ese año, después de verla bailar, me escapé en un viaje corto a Zumaia, su localidad de origen, y a San Sebastián, donde tenía muchas ganas de ver el Peine del VientoLo que había encontrado en el ballet fue ligereza y un suicido ininterrumpido de emociones en la tela de los vestidos cuyo aroma llenaba la sala. Lo que encontré en la obra maestra de Chillida fue un ballet de nubes. A Lucía Lacarra, me acuerdo (¿o era a María Giménez?) le gustaba que las bailarinas tuvieran el pelo limpio. No sé si es el olor del champú el que nos alcanza, pero todas las bailarinas tienen el pelo largo y un vestido de vuelo. La atmósfera del teatro es un mar cerrado. El canturreo del mar en el norte propicia un estado de conciencia abierto. Entre bambalinas y brumas es fácil encontrar finales y sueños nuevos.


Peine del Viento

-Théâtre Antoine: Le Dieu du Carnage. Con Isabelle Huppert. (12 de abril de 2008)

Isabelle Huppert es posiblemente mi actriz favorita y una flor del mal de Baudelaire. En el teatro es más evidente su total dominio del oficio de actuar: en ningún momento deja de jugar y podemos presenciar, a diferencia de con otros actores menos dotados (no necesariamente malos pero sí peores) cómo tiene en todo momento un monólogo interior o línea de pensamiento del personaje que la ocupa por completo. Es divertida, brillante, emotiva, está plenamente presente... me hubiera gustado esperarla a la salida para verla un poco más de cerca pero qué duda cabe de que me hubiera matado. Ahora yo estaría felizmente acabada y muerta en París, tumbada, y las flores no serían buenas.



-HB Playwrights Foundation: Lady with a lapdog with jokes and a happy ending. (Septiembre de 2008)

Este es el primer show al que asistí en Nueva York. Desde el principio lo que me llamó la atención fue el amor por el teatro y la absoluta profesionalidad de la gente que conocí en el HB Studio, en cuyo escenario se representó esta adaptación de Aleksey Burago de varios de los cuentos de Chéjov. En ella aparecían, entre el variopinto y talentoso elenco, mi profesora Snezhana Chernova y el que sería un compañero de clase en los meses sucesivos, Tom Schubert, que enseguida reconocí como una estrella (esa cualidad que algunos tienen y otros, los más, simplemente no). Noté, como se nota un cambio de estación, la alegría de la puesta en escena. Como si el teatro se acabara de inventar. Y me dejé acunar.

-Teatro Español: Estrella 1922. Con Estrella Morente. (6 de octubre de 2005)

Antes (en la época de su primer disco, Mi cante y un poema) ni una sola vez conseguía escuchar a Estrella sin llorar, por lo que supuse que no podría llegar a verla sin montar un auténtico espectáculo. Así fue. Este día además la acompañaba Tomatito con la guitarra. Esta mujer carismática me traslada sin que yo pueda hacer nada al sur, un lugar por debajo del corazón, en la tripa donde se perciben las muertes y las resurrecciones. Puede que el sur sea mi verdadera razón de ser, yo que nací en el norte pero necesito el sur como si fuera agua.

Y también...

-Teatro Nuevo Apolo: Lo mejor de Marcel Marceau. Con Marcel Marceau. (Mayo de 2002)

Marcel Marceau es la mejor medicina contra la adversidad, la guerra, la depresión. Qué suerte haber visto a Marcel Marceau. Yo tenía 79 años, él sólo 19. Bip en el mar me hizo reír; El fabricante de máscaras, llorar. En este último y legendario sketch la expresión del mimo no cambia y sin embargo transita un abanico completo de emociones. Sólo decir:  

-Teatro Maravillas: WIT. Con Rosa María Sardá. (23 de febrero de 2006)

Creo que no me gusta ir al teatro. Es frío, incómodo a más no poder, a veces caro y suele estar lleno de gente. La gente va mal vestida al teatro y hace ruido y bosteza siempre y no se acuerda casi nunca de apagar el teléfono. Por fortuna ese día no dejé de ir por estos inconvenientes y encontré lo que sí me gusta de ir al teatro: teatro.

-Teatro Fernando de Rojas: Le cirque invisible. Con Victoria Chaplin y Jean Baptiste Thierrée. (Octubre de 2007)

¡MARAVILLOSO! LO MEJOR: LOS CONEJOS BLANCOS, RELUCTANTES A ABANDONAR EL ESCENARIO AL FINAL DE LA REPRESENTACIÓN, SIN DUDA CONMOVIDOS POR LOS APLAUSOS DEL PÚBLICO.

-Compañía Nacional de Danza, Teatro de la Zarzuela: Solo for two. Con Tamako Akiyama. (Octubre de 2002)

Mats Ek es de lo mejor en danza contemporánea y esta puesta en escena rozó la perfección. La bailarina Tamako Akiyama me enfrió las pestañas.


Tamako Akiyama

-Centro de Nuevos Creadores, Sala Mirador: Carta de La Maga a bebé Rocamadour. (Programa sin fecha)

Esto lo dirigía Sanchis Sinisterra. Tuvo lugar en el teatro de mi escuela. Me gustó muchísimo. Algunas veces me gustaría volver a una de esas tardes en que asistes a una revelación (aquella tarde, en Lavapiés). 

-Teatro Wonderland Mayor: Llegué para irme. Con Gabriel Chamé Buendía. (3 de junio de 2005)

Gabriel Chamé fue mi profesor de clown. El curso de clown es de lo más difícil que he hecho nunca y me sirvió muchísimo para entender y practicar algunas cosas tales como la poesía, el miedo, el ridículo, el abismo. El programa de Llegué para irme seguirá guardado en mi cajita de recuerdos.

PS: Es gratificante dar el salto.


Marcel Marceau


10.11.12

La tumba del Actor Desconocido



Jean Seberg




Nunca serás actor si no tienes como guía la destrucción. La tuya propia en primer lugar. 




El actor practica la infancia de todo. Es el único artista que no sabe hacer nada. Sabe únicamente revelar las cosas en su propia fuente. 




¡Que nunca te abandone la infancia de la palabra!




Al salir a escena, el actor penetra en la noche: debe ver a través de toda su piel.




Toda fuerza nos llega del vacío.




La palabra nos ha sido dada para bajar a otra lengua. Porque las tumbas de los actores son muy poco profundas. Serán siempre los primeros en resurgir con sus cuerpos ligeros. Han sido artistas tan volátiles, que si existiese la tumba del Actor Desconocido lo mejor sería no poner nada en ella.



de Carta a los actores, de Valère Novarina


7.11.12

Yo, yo, yo*


Se escribe un libro cuando hay algo que quieres guardar en una cajita. Ahora mismo no hay nada así. En cuanto al blog, es una escuela donde yo soy la alumna y la profesora. Si un libro es una especie de no, no, no (y hay que ser fuerte para llevar a cabo semejante ejercicio de delimitación y subsecuente omisión y salto) un blog es algo como sí, sí, sí. He de reconocer que a menudo me avergüenzo del blog, de la misma manera que me avergüenzo a veces de mí misma. Mi ego querría mostrar sólo la parte que cree que va a gustar y ser aceptada. Pero, nuevamente, no creé ese espacio con ese fin.

Como es mi blog, puedo hacerme preguntas y tratar de responderlas, y todo queda en casa. No sé bien de qué trata Pan para la princesa, no podría decirlo. Lo escribí con una sensación en mente. Era esa sensación lo que quería almacenar en sus páginas. Por eso, cuando he dicho que mis mayores influencias a la hora de escribir no son literarias sino de artistas como Paul Cézanne, lo decía en serio. Cuando Cézanne dice eso de que él tenía una sensación y de que Gauguin se la había robado, y se la había llevado a la Martinica, me está causando una gran impresión. ¿Cómo puede robarse una sensación? Pues bien, he comprobado que se hace, que se roba de aquí y de allá. Pan para la princesa no fue sino el intento de plasmar una sensación (todo lo pura que puede ser una sensación fragmentada), probablemente robada, que no podía reducir a una palabra ni a un poema, por lo que tuve que decantarme por la opción de escribir un libro entero y hacerlo de la manera más abstracta posible. Por abstracta entiendo probablemente pura. Por puro entiendo seguramente primigenio.

En cuanto a Tortuga Lucecita, poco puedo añadir a lo ya expuesto. En el psicoanális, el reto consistía en hablar, tan difícil me resultaba ese aparente acto simple. Me di cuenta de que estaba aprendiendo a hablar. Y sabía que el esfuerzo me haría un poco más libre. Aquí algo estoy aprendiendo, también, pero no sé qué es exactamente ni adónde me llevará, y si lo supiera no escribiría. Algo aspiro a expresar, e intuyo que tendrá que ver con eso de ser más libre. Una suerte de revelación. Una revelación de suerte.


6.11.12

Yo tejeré


Inishmore


El nacimiento, el viaje,
la muerte, el nacimiento,
el jardín, la muerte


3.11.12

Estimada M,




a mí también me gustaría encontrar un hogar humilde de ojos verdaderos. Encontrar la palabra que no mienta (en la poesía y en la vida, para mí no hay diferencia). Ha de estar en mi corazón. He de escuchar primero. Me pregunto qué es peor, la soledad de las palabras, el sonido de la soledad o su silencio. Yo creo que la soledad eterna es el silencio del otro. Porque amar el verbo decir no es lo mismo que decir te amo. Nuestro silencio se quiebra si te nombro y me nombras. La palabra justa podría ser un nombre, entonces, pero cómo adivinar aquel nombre. Entre todos los poetas alguno habrá que diga lo que sabe, que sea necesario. Yo no sé bien qué te quise decir, pero te quiero.



La emoción del color. 
Kirchner: 'Montañas' (1921)

2.11.12

lluvia & caballos

I love the smell of horses 
it is like the rain but animal

Deep blue dream dress


I´ve been obsessed lately with Stella McCartney´s winter heels. What I actually love about them is the white platform. It makes me wonder how it is to walk on white. I have walked on snow before, but it's mostly an experience for the ear, while this must be different, like walking a white feeling. I believe that only the daughter of a beatle can create white-soled shoesI have always suffered a bit from an angel complex and these pumps seem just perfect. Top off, I just discovered a fabulous blue dress all blueWhat a nice hue and collar for one I want to fly kind of winter. Winter has always been my favorite time of the year. A time without time. For melancholy, elegance and love and no clocks.


1.11.12

Poesía para los muertos


Me gustó cómo en La Gaviota de Rubén Ochandiano cambiaron la frase de Dorn "¡ha estallado el frasco del éter!" por "¡la tormenta ha reventado una ventana!". Esta frase me ha causado una gran emoción inexplicable que aún hoy -noviembre tiene una duración de 30 días- perdura.