6.9.12

Para Layla Martínez

Muchachita. Hoy compré y leí tu libro. He notado miguitas de pan en el recibidor de la noche. Saludos y motitas de polvo en los senos de la mamá elefanta. Disfruté con la lectura. Tienes un gran corazón y una voz tan diferente de la mía. Con todo te quiero y celebro y reconocí cosas parecidas a mi mundo. Al final creo que habitamos el mismo universo gris. Brillamos en el mismo tedio. Me ha gustado mucho tu libro. Miguitas de pan rocío misterio. Pollas pequeñas de princesa y bailar bajo la fiebre.



mis encías son bolsas de plástico llenas de dientes hay algo comprensible en llevar a un niño al bosque y cortarle el escroto para que no se reproduzca me gustaría amar a alguien pero el  síndrome de down pero el ansia hay algo comprensible en la carne frágil la constitución de los genitales no presenta anomalía alguna y a pesar de eso el ansia a pesar de eso las encías lácteas me gustaría amar a alguien pero los retrasados pero los enanos


Layla Martínez por Layla Martínez


los versos en cursiva pertenecen a 
El libro de la crueldad, de Layla Martínez (LVR [ediciones, 2012) 

A veces veo el resplandor del monte sobre las grandes máquinas de la tristeza. 
Antonio Gamoneda



4 comentarios:

BaBel dijo...

Brillamos en el mismo tedio

Elise Plain dijo...

El tedio, la libertad y la alegría. Besos adelgazados de silencio entre las sábanas de la pereza. La pereza es vivir entre paraguas en primavera.

Lluís Bosch dijo...

Compré este libro hará cosa de unas tres semanas, y le dediqué un post torpe en mi blog. Creo que ahora, leyendo tu nota de lectura, me habría gustado escribir algo parecido. Saludos.

Elise Plain dijo...

Lluís, leí tu post -hay un enlace en el blog de Layla- y no me pareció torpe, sino todo lo contrario, muy personal y sugestivo. Un beso.