18.7.12

Cave of forgotten dreams


The concepts of fluidity and permeability. Fluidity means that the categories we have, man, woman, horse, tree, etcetera, can shift. A tree can speak, a man can get transformed into an animal, and the other way around, given certain circumstances. The concept of permeability is that there are no barriers between the world where we are and the world of the spirits. A wall can talk to us, or accept us, or refuse us. A shaman can send his spirit to the world of the supernatural. Or he can receive visiting supernatural spirits. If you put the two concepts together, you realize how different life must have been from the way we live now.

From Cave of Forgotten Dreams

Salgo del cine después de ver el documental de Werner Herzog La cueva de los sueños olvidados (2010) con la certeza de que es uno de los días más importantes de mi vida. Herzog, autor de filmes fascinantes como Nosferatu the Vampyre (1979) consiguió un permiso especial para rodar en 3D en la cueva de Chauvet, en el sur de Francia, esta película por fin estrenada en España.

Durante más de 20.000 años, la cueva de Chauvet permaneció totalmente aislada del mundo debido al derrumbamiento de una pared de roca en su entrada. Descubierta en 1994, alberga las pinturas rupestres, por encima de 400, más antiguas que se conocen, con más de 30 mil años de antigüedad. Estas obras se remontan a una era donde los Neandertales aún vagaban por la tierra y los osos, mamuts y leones de la Edad de Hielo eran las poblaciones dominantes de Europa.

Nunca podré entrar en la cueva de Chauvet, ni tampoco en la de Altamira, a pesar de que nací y viví durante un tiempo a escasos kilómetros de esta última, pero la película de Herzog constituye la oportunidad tanto tiempo anhelada de adentrarme en una cueva prehistórica para contemplar, absorber y amar las pinturas que allí siguen, en el caso de la cueva de Chauvet, intactas.

Lo primero que me asalta es la certidumbre de que el hombre primitivo en nada o casi nada se diferencia del hombre contemporáneo, a pesar del tiempo transcurrido y sobre todo del misterio. Con todo, estos artistas parecían estar más cerca de Dios, y vivían en un mundo de silencio, de belleza, muy distinto del nuestro. Digo "estos artistas" porque lo que vemos son las obras maestras de los picasso y chagall de la época. Obras de arte que han sobrevivido al paso del tiempo, halladas mayormente por casualidad, que pudieran no ser las mejores (no podemos comparar con lo que se ha perdido o no ha sido encontrado) pero que a mis ojos, y a los ojos de los expertos, resultan insuperables. El caballito verde de Chagall, los toros de Picasso ya estaban allí. El hombre es básicamente un artista desde sus inicios, y empezó en la cima. Belleza máxima. Máxima realización del espíritu. Todo eso resulta obvio ante la maravilla que desvela la película de Herzog. El hallazgo se podría resumir así: mi amor también es un dios. 

No es lo que haces, es lo que eres. Que tu cuerpo sea siempre un amado espacio de revelaciones,  dice Alejandra Pizarnik. A lo largo de mi vida he vivido, como todo el mundo, grandes momentos de exaltación, pequeñas epifanías, he muerto de belleza y de amor. Cuando vi el Canal Grande. Con Irène, la película de Cavalier. Las veces que he amado la lluvia o el sol, las estaciones, los animales. Nada que no sea compartido por millones de seres humanos. Y también he sentido un par de orgasmos espirituales (por llamarlo de alguna forma) de los que no suelo hablar.

Explicar con palabras de este mundo que partió de mí un barco llevándome, dice Pizarnik. Estar abriendo el pecho, estar como jugando con unas alas, o aletas (tenía alas y escamas, no sé si era un pez o un pájaro, o las dos cosas). Formar parte del mar, tiritando al sol, y ser parte de la entraña del mundo, o de otro mundo, iluminada y, también, poco después una figurita griega. 

Una mujer bisonte, en los muros de la cueva. Y leones, hermosos leones. En un momento de la película uno de los expertos sentencia: I think homo sapiens is a misnomer. We really don't know much. We should be called more accurately homo spiritualis.

Estoy escuchando ahora el Boléro de Ravel. En San Francisco estaba escuchando la lluvia, venía del cine de ver Marie Antoinette (Sofia Coppola, 2006) y el otro orgasmo (el primero) se produjo como me pasa siempre (siempre que me pasa, pero esta era la primera vez), dejando que mi amor, que también es un dios, me vea (por dentro). Lo que sucedió es que me estiré como un tallito naranja (eso ya me había ocurrido en clase de voz, y después en yoga) y me sumergí en el cielo. La sensación, aunque el orgasmo durase muy poco (como cualquier otro orgasmo) de seguir poseída (o mejor desposeída) duró bastante, y sentí frío en mi habitación de North Beach.

Desde entonces esta es mi religión, pero no me gusta esa palabra. Sé que amo y que soy amada y con eso basta. 

Ahora que he leído bastante sobre el sistema nervioso de los homo sapiens, y después de haber visto La cueva de los sueños olvidados, creo que mis experiencias místicas, o míticas, no son tan raras y desde luego no debo sentirme atemorizada por contarlas. Pero no daré más detalles. De todas formas no podría contar más, aunque quisiera. Puede que sea por la magnitud de lo que se desconoce que seamos seres espirituales, homo spiritualis.

No sé muy bien qué quería decir el hombre primitivo con sus dibujos, pero no ha de ser muy distinto de la búsqueda de cualquier artista contemporáneo. Y el amor está ahí. Tampoco sé qué es el amor ni para qué sirve. Mi amante me dijo: seres como nosotros no deberían existir



ERNST REIJSEGER / CAVE OF FORGOTTEN DREAMS O.S.T - LIVE IN RAVENNA FESTIVAL

2 comentarios:

Layla dijo...

no he visto el documental, pero estoy totalmente de acuerdo. Estoy segura de que si viajase en una máquina del tiempo al paleolítico, me entendería perfectamente con ellos. Y si no, siempre podría pintar.

Elise Plain dijo...

Hola Layla. Sí, es como dices. Hasta creo que seríamos más felices en aquel mundo. Gracias por tu comentario. Besitos.