12.6.12

Pequeña tragedia


Al leer Sangrantes, la original propuesta de Luna Miguel, no pude sino recordar y escribir esto:


Cuando me vino la regla, llevaba un chándal rosa y hacía gimnasia rítmica en el jardín. El aro también era rosa, las bragas blancas. Yo ya había visto la sangre, pero esperaba que parase. Mi madre fue la que, más tarde, mientras yo le mostraba mi ejercicio de aro, vio la sangre en mi pantalón y dijo: "Mi niña, te ha venido la regla." Era julio, tenía 10 años. Después, en agosto, no me vino. Tampoco en septiembre. Pero llegó octubre y la sangre volvió, y hasta hoy. Rojo es el color del tiempo. Las ganas de vivir son rojas (cuando alguien se corta las venas, quiere vivir, pero no sabe cómo). Rojo el pico de algunos pájaros. Blanca y roja la bandera de Cantabria. Cuando jugaba en mi jardín. Jugaba menos después de eso. 

listen to summertime sadness

2 comentarios:

José Céspedes dijo...

Todos en Cantabria tenemos la mar corriendo por nuestras venas; ella se tiñe de rojo también.

Qué bonito suena en ti que hables de nuestra tierra con tanto amor, me haces sentir aun más orgulloso de ella que regala al mundo almas apasionadas como la tuya.

Elise Plain dijo...

Cantabria la bella. Abrazos.